martes, 27 de diciembre de 2011


Érase una vez  dos bebés, tenían diferente sexo, vivían en dos partes distintas de España; eran primos lejanos y sin embargo cuando uno de los dos tenía apenas 17 días de vida le llevaron a visitar a su también recién nacida prima. Sus nombres eran Blanca y Enrique. Con los años crecieron, y dejaron de ser solo primos para convertirse en amigos, compañeros, cómplices, confidentes; había épocas, en las que no paraban un solo segundo de pelearse, sin embargo, a los cinco minutos ya estaban juntos, riéndose del motivo de su pelea. Poco a poco, Enrique fue desarrollando en su cabeza un estado de amor-odio en su cabeza: por una parte quería muchísimo a su prima, sin embargo siempre le tuvo envidia. Nunca llegó a decírselo, creo que fue lo único que le oculto.

Ya hacen más de 14 años que Blanca y Enrique se conocieron; siguen teniendo diferente sexo, siguen viviendo en dos partes distintas de España y siguen siendo primos lejanos; sin embargo me han contado que cada año se juntan (como mínimo) en verano y en navidades par liarla pardaaaaa!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario